| By Rachel Moreno,
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En este contexto, este día es para conmemorar que el movimiento feminista sigue vigente y reconocer que
¿Qué vamos a celebrar las sonorenses en el Centenario del Día Internacional de las Mujeres?
Ismene Figueroa López
Mientras Sonora está por encima de la media nacional en violencia de género, y cotidianamente 5 de cada 10 mujeres estén sufriendo violencia física, psicológica, sexual, económica o institucional por falta de políticas públicas que combatan la cultura machista que considera normal y natural que las mujeres sean sometidas por sus maridos o parejas, y nosotros como sociedad no exijamos que se destine presupuesto para atender este problema de salud pública y permanezcamos indiferentes…
Mientras no consigamos justicia para los hijas e hijas de las madres trabajadoras de la Guardería ABC asesinados y lesionados el 5 de junio del 2009 por la corrupción, avaricia y negligencia de los tres niveles de Gobierno en complicidad con los dueños/as; y el Estado no cumpla su obligación de ofrecer espacios con calidad y seguridad para el cuidado de niñas/os de las compañeras que trabajan…
Mientras nuestra sociedad con la complacencia de todas las autoridades sublimice la maternidad como la mejor aspiración de las mujeres, e hipócritamente permita la discriminación laboral de las mujeres embarazadas o con hijas/os, porque las empresas e instituciones públicas consideran que son una desventaja, debido a la atención y cuidado que implica tener una familia, o simplemente porque pierden la figura esbelta que la moda impone para una “buena presentación”…
Mientras los medios de comunicación locales y nacionales, reproduzcan la discriminación sexista y racial, tolerando publicidad que respaldan los modelos estereotipados de hombres y mujeres, promoviendo sólo a quienes cumplen con la imagen que señalan los estándares de la moda occidental…
Mientras se siga encasillando a las mujeres sólo en actividades del hogar u objetos sexuales, y nos sigan negando puestos de dirección, gerencia o administración por el mito de que las mujeres somos incapaces para mandar porque la menstruación nos transtorna y por ende, se acepte con naturalidad la difusión de anuncios con ofertas de trabajo basados en el sexo, la edad o estado civil y no en la experiencia laboral…
Mientras se permita la marginación y se respalde la burla hacia las costumbres de mujeres indígenas parodiando su forma de hablar y vestir, reduciéndolas a sirvientas como su única oportunidad laboral en la ciudad, en vez de reconocer la diversidad cultural y promover el respeto a la autonomía y desarrollo de sus comunidades.
Mientras tengamos que ocultar nuestra sexualidad por miedo al rechazo de nuestras familias y nuestra sociedad, que nos imponen la heterosexualidad como la única forma permitida para amar, eliminando las diversas expresiones de amor entre personas del mismo sexo, y exigiendo a las mujeres virginidad hasta el matrimonio, no obstante se alienta a los varones a la promiscuidad para demostrar su hombría…
Mientras los derechos humanos de las mujeres establecidos por la Constitución Mexicana y diversos tratados internacionales que establecen la igualdad entre hombres y mujeres, el derecho a vivir en paz, sin violencia y sin discriminación, el derecho a ejercer la profesión que se desee con servicio de guardería, el derecho a una educación laica, libre de prejuicios, y el pleno respeto a nuestros derechos sexuales y reproductivos para decidir sobre nuestros cuerpos con libertad de conciencia y religión, sean sólo una lejana utopía y no la máxima ley que enarbola, identifica y nos organiza como nación…
En resumen, mientras permitamos con nuestra actitud y silencio que la discriminación se acepte en nuestra familia, trabajo, colonia, escuelas, y no actuemos para defender nuestros derechos cotidianamente… Las sonorenses, como todas las mujeres de este país y del mundo, no tenemos nada que celebrar.
En este contexto, este día, no es para felicitar a las mujeres, es para conmemorar que el movimiento feminista sigue vigente y reconocer que no tenemos nada que celebrar, sino mucho porque luchar hasta lograr que hombres y mujeres tengamos en la práctica, los mismos derechos y oportunidades.
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